miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Cuándo es el mejor momento para consumar el intercambio swinger?





¿No os ha pasado que encontráis una pareja afín y después de algunos correos donde os conocéis, intercambiáis datos personales, fotos y una que otra llamada para escuchar sus voces o alguna videoconferencia, por fin quedáis en reuniros para tomar una copa, cenar o ir a bailar y quién sabe, después retirarse a un cómodo lugar y consumar el intercambio?

La velada es agradable y la otra pareja espectacular, sentís que hay química, la comunicación es fluida y os encontráis súper cómodos al tratar cualquier tema con la otra pareja, pero simplemente no encontráis el momento para plantearles y llegar a consumar en intercambio de parejas entre vosotros. Lo pasasteis tan bien que quedáis en reuniros de nuevo, o simplemente no os sentís preparados y decidís postergar el posible intercambio para otra velada, a ver si esa vez, se alinean las estrellas y por fin podéis probar de la fruta prohibida swinger. Así pasan una, dos o más veladas hasta que perdéis el interés y decidís conocer otra pareja y probar suerte.

¿Cuánto hay que conocer a una pareja? ¿O cuántas veces hay que reunirse para proponer y consumar un intercambio liberal entre parejas? ¿Una, dos o hasta que os sintáis cómodos con la idea de tener relaciones con una persona ajena a vuestra relación marital? Si esto fuera un escrito políticamente correcto, os diría que no se debe forzar el intercambio y que se debe esperar hasta los cuatro se sientan cómodos con la idea del intercambio.

La dura verdad es que si bien es cierto no se debe forzar un intercambio, tampoco se debe dilatar eternamente este con la excusa de que uno no está listo. En ocasiones esto puede ser una excusa que enmascare otras razones.

El no sentirse listo, usualmente se debe a que:
No nos sentimos cómodos con la otra pareja y no nos atrevemos a decirles que no, por no herir sus sentimientos.
No nos hemos decidido del todo a realizar el intercambio y estamos armándonos de valor a ver si nos atrevemos… algún día.
Ese asunto de decirle a otra pareja que queremos tener sexo con ellos, nos intimida y nos da miedo ¿cómo irán a reaccionar o se ofenderán con la simple oferta?
Uno de los miembros de la pareja va de mala gana e inventa una excusa nueva cada vez para no tener que hacer algo que en el fondo no le agrada.
Simple y sencillamente el swinging no es lo nuestro, pero nos gusta salir con parejas dentro del estilo de vida liberal ya que la atmosfera cargada de erotismo nos agrada, pero no nos llama la atención llegar al intercambio.

Estas son solo algunas de las razones por las que parejas swingers van de encuentro en encuentro sin llegar a nada. Después de todo, el swinging se trata de disfrutar del sexo con otras parejas afines. Si bien el tema social es sumamente importante, no es la principal razón por las que las parejas swingers se reúnen para conocerse.

Así que ¿cuándo es el mejor momento para consumar el intercambio swinger con otra pareja? Esto depende de varios factores como: hasta que punto se han conocido por medios alternos como el correo electrónico, chat, llamadas telefónicas, como de honestos y claros somos a la hora de comunicar que buscamos de un encuentro con otra pareja, que maduros y seguros estamos con todo esto de tener sexo con otras personas ajenas a nuestro matrimonio…

Para no hacer la historia tan larga decir que no hay que darle tantas vueltas a esto, internet y el teléfono nos brindan elementos más que suficientes para conocer lo suficiente a otra pareja como para saber de antemano si son material de intercambio o no, de tal manera que el reunirse no sea más que una formalidad y preámbulo para consumar el intercambio. Aun así, hay sus excepciones y estas se dan más que nada con parejas nuevas que no conocen los detalles ni la etiqueta necesaria para llegar de una manera más efectiva a un intercambio exitoso.

Os dejamos algunos consejos que ojala les sean de utilidad, obviamente esto es más que nada para aquellos que están dando sus pinitos dentro del swinging, pero no le caerá mal a aquellos que ya tienen algo de experiencia.

- Sed honestos, no hay nada mejor que ser claro y honesto, a veces no queremos herir los sentimientos de otros, pero es más cruel el hacerles perder el tiempo y generar expectativas erradas, por esto es mejor ser claros desde un inicio. Si no planeáis o no es vuestra política llegar al intercambio en la primera o segunda cita, decidlo, si la pareja con la que os reunís no llena vuestras expectativas, también decidlo con mucho tacto, de esta manera será más claro para todos los envueltos en esto y no perderéis vuestro tiempo.

- Comunicaros, ya bien sea por medio del correo electrónico o por teléfono, tomad el tiempo de conoceros y brindad suficiente detalles de todos vosotros (claro sin llegar a extremos que puedan afectar vuestra privacidad) de tal manera que podáis saber si hay elementos suficientes como para llegar al intercambio al reunirse en persona.

Cosas como, gustos, fantasías y experiencias en esto son buenos elementos para saber si hay click entre vosotros o no. Intercambiar fotos también es buena idea, no es necesario mostrar la cara o dar fotos ginecológicas para saber si el tipo físico de la otra pareja es de nuestro tipo o no, un par de fotos vestidos con la cara tapada o enmascarada es más que suficiente para demostrar seriedad y qué tipo de cuerpos uno posee. Claro, para gustos se hicieron los colores y si os anima enviar fotos con trajes de Adán y Eva en toda clase de posiciones, bien por vosotros.

- Estar seguros de que se quiere, conversar con nuestra pareja y llegar a un acuerdo de hasta dónde se va a llegar de darse una cita. Claro, ya en ella dependerá de la química para ver si uno da el siguiente paso, pero no vale hacerle pensar a la otra pareja que el intercambio esta en el menú cuando éste no es ni remotamente de vuestro interés o estáis tan inseguros del tema que asistís a la cita solo por cumplir el compromiso y ver si os armáis del valor suficiente para que se dé. Usualmente, cuando uno no está seguro de algo, no lo hace y esto representa una pérdida de tiempo para la otra pareja que probablemente si está segura de lo que quiere.

Señalamos esto, porque es bastante difícil para las parejas swingers organizarse y sacar tiempo para reunirse con otra pareja, para que al final no se dé nada. A nadie le incomoda salir solo a socializar, siempre que uno sepa a qué atenerse, pero crear falsas expectativas y mal comunicarse puede dar al traste con el interés de muchos en el intercambio de parejas y sexo grupal.


fuente P.com

No hay comentarios: